Esta fue la tercera Nochevieja consecutiva en la que no salí, no bebí ni perseguí ningún ruido de esos. Nunca volveré a hacer esa tontería. En su lugar, pasé la noche con mi chica reflexionando sobre todo lo que agradecemos de 2025, escribiéndolo todo en nuestros diarios y visualizando la vida que estamos construyendo juntos. Tan pronto como llegó el Año Nuevo, pasamos directamente al modo de intención. Planificando nuestro 2026 desde un lugar de gratitud, claridad y alineación. Estar en una frecuencia más alta durante la Nochevieja conduce a resultados diferentes para todo el año.