De ahora en adelante, deberíamos preocuparnos más por la situación en la que no se puede realizar el cambio de divisas o la salida de dinero, en lugar de preocuparnos por el tipo de cambio. Desde la perspectiva del gobierno, limitar el cambio de divisas para viajeros al extranjero, las remesas en moneda extranjera con fines de estudios en el extranjero, y los retiros a través de intercambios de activos virtuales, puede parecer mucho más fácil que el esfuerzo necesario para controlar directamente el tipo de cambio. Esto puede sonar ridículo en este momento, pero no debemos olvidar que vivimos en un país donde necesitamos obtener permisos del mercado y del alcalde del distrito para comerciar tierras (apartamentos) en el área metropolitana.