Hoy fui a la otorrinolaringología para que me quitaran el cerumen. Como era la primera vez que iba a un otorrinolaringólogo en mi vida, pedí que lo hicieran bien. El médico iluminó mi oído con una cámara y dijo que no tenía cerumen. Los pequeños restos de cerumen se pueden succionar. Luego, en 2 segundos, terminó con ambos oídos. Después, desinfectó con infrarrojos y terminó. Costó 5900 wones. Fin.